¿Qué he hecho mal?
- 24 jul 2022
- 2 min de lectura
Ayer llamé a mi papá, sí, a alguien que trabajaba a dos pisos, a menos de un minuto caminando desde mi habitación. Le dije que tenía miedo, que mis palpitaciones aumentaban y tenía miedo de que sea algo más grave, sí, tenía miedo a que sea COVID-19, y tanto él como yo teníamos miedo a que esto termine en una tragedia.
Desde esa tarde sentí que mi corazón avanzaba a un ritmo que nunca antes ha avanzado. Me medí el nivel de oxígeno y ritmo cardíaco, y me dijo que todo estaba bien. Según él, me estaba realmente estresando mucho, él no sabía que es lo que yo tenía pero la ansiedad me estaba ganando. Y realmente no me había puesto a pensar en cuán difícil he estado convirtiendo cada día de mi vida, cuando tal vez no necesariamente es así.
Pasé la cena encerrado en mi cuarto, tratando de ver una película, una comedia tonta. Empecé algo que he intentando durante estos meses: detenerme, calmarme, dejar de tomarme algunas cosas tan en serio.
A estas alturas, solo me pongo a pensar por qué hay cosas que han salido mal o qué he hecho mal en todo este tiempo ¿A qué nos hemos acostumbrado? ¿De qué no me he dado cuenta? ¿Qué necesito cambiar?
1. Avanzar al ritmo de todos
Mi trabajo me hace conversar con gente que para muy apurada. Mi hermana mayor ha aprendido a vivir en un mundo donde todo avanza tan rápido y los clientes siempre tienen la razón. Veo a mis amigos, cómo sus empresas prosperan o afrontan de una manera bien interesante esta crisis y cómo la mía se cae a pedazos o avanza a un ritmo tan lento. En verdad, quiero dejar de ver a los costados, dejar de envidiar el éxito de otros. He hecho mal en ver cómo el mundo avanza y yo siempre quiero avanzar a ese mismo ritmo. Esto termina siendo la imagen de un pez que sigue a todos los peses pero no se ponen a pensar que el mar es tan infinito, que no hay ningún camino trazado y ese pues tal vez debe caminar por otro lado o simplemente avanzar más lento. Claro, existe esa necesidad de que los peces avancen juntos para no perderse. Irónicamente eso los convierte en presa fácil a la vista lejana de un depredador. Creo que a veces es necesario irse como Nemo, solo, sin seguir a todos; y si te conviertes en presa, al menos el camino se puede volver más interesante. No sé, estoy hablando tonterías. El mundo igual no es tan sencillo.
2. Querer ser un héroe
No saber esperar
Preocuparme más por los demás
Miedo a Fracasar
Hacer las cosas que no quiero
Aferrarme al pasado



Comentarios