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DEREPENTE ADIÓS

  • 13 ene 2019
  • 2 min de lectura

Actualizado: 16 ene 2019




A veces me pregunto por qué es tan difícil huir de todo esto. Hay momentos donde lo único que gobierna por la cabeza son distintas formas de huir: suicidarse aventándose a la pista, o al mar, chocar con otro carro que venga en contra, lanzarse a un lago de fuego (donde existe todo eso? solo en los volcanes o en el supuesto infierno?), meterse un cuchillo en las entrañas (donde quedan las entrañas? Son los intestinos?), buscar una azotea en la ciudad (con lo complicado que es y que algún alma generosa te la preste para poder suicidarte). Otras formas de huir es buscar un pasaje barato a un pueblo lejano y empezar de nuevo o simplemente dejar que la naturaleza y la vida te mate en su pureza, como en la película “In to the Wild”.


Pero no, en cualquiera de los escenarios hay un costo relativamente alto. Es tan complicado suicidarse en este siglo que hasta da pereza.


Pero cualquiera sea el escenario, te deja de importar tus sueños, tus planes y toda esa vida que imaginabas cuando querías ser el rey del universo. Algunos lo ven como cobardía. A mi me parece valentía...valentía para decir “hasta aquí nomas te puedo soportar, vida de mierda, ya hice todo lo posible y no puedo“.


Llega un punto donde no puedo con la estúpida necesidad del dinero, con lo terrible que se siente ser un incompetente profesional, con el vacío diario de amigos falsos o aquellos verdaderos que se disfrazan de conveniencia o placer. Hoy no puedo con el estúpido ideal de una familia o de vivir acompañado durante la vejez, no puedo con mi fealdad ni con mi poca capacidad para hacer bien las cosas...no puedo con nada.



Este es un extracto del final de una de mis series favoritas. El personaje acaba de darse cuenta que fue nominado al oscar por error y decidieron, luego de la ceremonia, omitir su nominación. Días previos dejó que su mejor amiga muriese luego de drogarse con ella y hacer ridiculez y media a su lado. Se emborracharon y ahora el ambiente lamenta la muerte de su amiga: fue su culpa, el cree. Todo en su vida es un vacío, quiere retomar un nuevo proyecto cinematográfico pero se da cuenta que todo es lo mismo, que ya no quiere seguir esforzándose ni respirando. En un instante de incertidumbre se larga de la ciudad. El instante en que puede ver a otros caballos correr me parece interesante, pues representa ese vacío inalcanzable que casi todos tenemos en el día a día, al no apreciar la esencia de nuestra especie; y solo nos dejamos distraer por sueños y distracciones que finalmente no encierran nuestra máxima pureza


Esencialmente no somos seres sociales. Todos los sentimientos son invento de la civilización, de una coincidencia humillante donde al primer hombre se le ocurrió pedir ayuda a otros para cazar por supervivencia.


No soy BoJack, cuando a veces me pregunto quien soy tampoco me puedo definir con mi nombre, ni mi DNI ni con mis sentimientos. Es tan difícil conocer al ser.


No se por que sigo aquí, ayer debí haber cometido un crimen...y no lo hice.









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